Joe, por fin pudo tener comunicación con otras personas, él sentía haber realizado una titánica hazaña. Luego pensó detenidamente que responder a la interrogante que le habían realizado, ¿Qué era lo que quería?, una mejor cama, una mejor almohada, un helado, quería unas piernas, una nariz, uno ojos, recuperar su rostro; ¿Qué podía desear?, ¿Había algo que alguien pudiese darle?
La respuesta cayó sobre el repentinamente, él era un hombre y era prisionero, necesitaba estar entre otros hombres, su mente estaba inmersa en ese pensamiento, Joe quería salir. Pero pensó detenidamente el gobierno no se hará cargo de su sustentamiento para siempre, él tenía que encontrar una forma de ser autosuficiente. Llego a la conclusión, “Que tal si me exhiben como un fenómeno y recorro cada rincón del país”. Luego, también pensó que los fenómenos de circo eran productos de la naturaleza, sin embargo, él era diferente él era un resultado de la mano del hombre.
Concluyó entonces que lo llevaran dentro de una vitrina de cristal por todo el país, a cada graja, a cada ciudad y asentamiento; para exponer los horrores de la guerra. Joe, le transmite este deseo al grupo de persona, con un extenso y muy emotivo discurso, Johnny esta extasiado.
Al final de exteriorizar su respuesta, los receptores del mensaje deliberan por un tiempo su respuesta. Y el intérprete se prepara a entregar la réplica a su petición: “(Lo que usted pide va contra el reglamento ¿Quién es usted?).
Esto deja, Joe en total desdicha, luego reflexiono. Ellos nunca dejarían que yo expusiera los horrores de la guerra, jamás permitirían que alguien les quite tropas a sus filas.
A este punto Johnny comprendió que, al estar envuelto en la más profunda impotencia, él no podía hacer nada y se quedaría en las sombras como un verdadero muerto en vida. El rogaba que olvidaran todo lo que dijo de exponer la violencia que producía la guerra, ahora solo quería salir, simplemente quería abandonar esa cama y tener un poco de contacto con el mundo exterior.
Los hombres prosiguieron a sedarlo de nuevo y el desdichado de Johnny se desvaneció de nueva cuenta producto del fármaco. Joe se lamentaba y se preguntaba, “¿Qué derecho tenían a retenerle? No había cometido delito alguno, ¿Qué razón tenían para ser tan desalmados con él?, ¿Por qué no le mataban por qué no ponían fin a su sufrimiento?, ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?
Súbitamente, Joe comprendió: “Él era el futuro era una imagen perfecta del futuro y ellos temían que alguien se diera cuenta de cómo sería el futuro. Para llevar a cabo esa guerra, necesitaban hombres y si los hombres veían el futuro se negarían a pelear. Ellos encubrían el futuro, convirtiéndolo en un inaccesible y mortal secreto.
Anexo: Dalton Trumbo, el autor del libro dirigió una pelicula basada en su obra, que fue estrenada en 1971. Años despues el grupo de trash, Metallica, compuso una canción basada de igual manera en esta obra literaria pacifista.


